La Voz de César Vidal

Editorial: Los bonus de los buscabonus de la Agencia Tributaria - 22/09/22

September 22, 2022 César Vidal
La Voz de César Vidal
Editorial: Los bonus de los buscabonus de la Agencia Tributaria - 22/09/22
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El editorial de César Vidal.

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ESPAÑOL:

00:01:17
 César Vidal: Muy buenos días, muy buenas tardes, muy buenas noches y muy bienvenidos a esta nueva singladura de la voz. Soy César Vidal. Hoy es el jueves 22 de septiembre de 2022 y me dirijo a los hispanoparlantes de ambos hemisferios, a los situados, a uno y otro lado del Atlántico y como siempre lo hago desde el exilio. Corría el año 26 después de Cristo, cuando un recaudador de impuestos de Galilea se sentó en su despacho para llevar a cabo su labor. A esas alturas era más que consciente de que la sociedad en que vivía lo consideraba enemigo del pueblo y lo odiaba, y de que ese odio no estaba exento de razones. No se trataba solo de que los impuestos fueran altos, aunque de hecho lo era. No se trataba sólo de que el destino real de esos impuestos fuera satisfacer a las castas privilegiadas que incluían tanto a los gobernantes locales como a un poder extranjero como el de Roma. Se trataba también de que los recaudadores de impuestos se apropiaban de un bonus a costa de los contribuyentes. Por una razón o por otra corrompían su trabajo recaudatorio, obtenían cifras mayores de las que injusticia debían recaudar y se embolsan cantidades adicionales. No dejaba de ser significativo que unos meses antes, cuando orillas del Jordán había aparecido un hombre llamado Juan, hubiera señalado que una de las conductas absolutamente inaceptables a los ojos de Dios era la de aquellos recaudadores de impuestos. Aquella mañana, sin embargo, fue diferente. Un hombre al que ya había escuchado predicar en alguna ocasión se detuvo ante su escritorio y le dijo que dejara todo para seguirlo. El recaudador de impuestos no lo pensó. A un lado quedaba su vida de miserable chupasangres al servicio de poderes opresores. Una vida de enemigo del pueblo. Una vida en la que uno de los mayores alicientes eran los bonus que inmoralmente se embolsa a costa de aquellos desgraciados contribuyentes. Al otro se abrían las puertas a una nueva existencia, quizá más modesta económicamente, pero más limpia, más decente, más humana, no edificada sobre la desgracia injusta que descargaba sobre el prójimo. Resuelto, aquel recaudador se levantó y decidió abandonar todo siguiendo a aquel hombre. No sólo eso. De repente se sintió tan libre, tan dichoso, tan feliz, que incluso celebró una fiesta a la que invitó a sus antiguos compañeros para anunciarles que había decidido cambiar de vida. El hombre que lo había llevado a realizar esa mutación se llamaba Jesús de Nazaret, y el recaudador de impuestos tenía por nombre Mateo Leví, y se convertiría no sólo en uno de los 12 apóstoles, sino en el autor del primer evangelio. En las últimas horas hemos tenido nuevas noticias sobre los bonus que perciben los funcionarios de la Agencia Tributaria en España. Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes Primero, entre las medidas adoptadas por el ministro de Hacienda del Partido Popular, Cristóbal Montoro, para extraer todavía más dinero de los contribuyentes, se encontró la de crear un bonus destinado a la Agencia Tributaria. Segundo, este tipo de bonus es considerado ilegal en la inmensa mayoría de las naciones civilizadas e incluso en algunas como Estados Unidos se pena con la cárcel. Tercero, como tantas otras medidas creadas por Cristóbal Montoro, la mayoría de las cuales ya han sido declaradas ilegales por los tribunales europeos, ésta fue mantenida e incluso incrementada por el gobierno socialista que lo sucedió. 4.º, durante todos estos años, los intentos por conocer el dinero que cobran los funcionarios de la Agencia Tributaria en concepto de bonus, han fracasado. Al negarse los sucesivos gobiernos a revelar las cantidades. 5.º. A pesar de todo. La administración de justicia ha comenzado a cambiar de conducta en relación con los citados bonus. Así, una sentencia de 22 de julio del presente año, procedente del Juzgado Central Contencioso Administrativo número cuatro de Madrid, estimó el recurso interpuesto por la Asociación Española de Asesores Fiscales. Ordenando que la Agencia Tributaria, tras un silencio administrativo en el mismo sentido, cumpla con su deber de información para que el demandante conozca los emolumentos variables de los inspectores de Hacienda. En otras palabras, la Agencia Tributaria tiene que informar de la cuantía del bonus. 6.º. Hasta la fecha la Agencia Tributaria no obedecido. Como sucede en otras ocasiones la sentencia del citado tribunal. 7.º. De manera similar. Existe una resistencia en otros tribunales a que esa información se haga pública. Así. Por ejemplo. El Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid en las diligencias previas 2073 Barra 2021, no ha instado a la Agencia Tributaria a revelar los bonus cobrados por el inspector Chacón en la citada causa. A pesar de las peticiones reiteradas de la defensa. 8.º. A pesar de esa obstaculización. Una investigación realizada por objetivo ha puesto de manifiesto que los inspectores de Hacienda cobran una retribución variable, un bonus promedio en el entorno de los 30.000 € anuales, al amparo del denominado Plan de Intensificación de Actuaciones o PÍA. 9.º. Esa media de 30.000 € de bonus es cobrada al margen de que sus actuaciones tengan o no éxito. De hecho, más del 51% de las causas que llegan a los tribunales las pierde la Agencia Tributaria. 10.º. Incluso se da la circunstancia de que los bonus pasan a un fondo común del que participa. Miembros de ese cuerpo. Aunque no hayan emitido actas. 11.º. En conjunto y de media. Los inspectores de la Agencia Tributaria sin ningún tipo de responsabilidad aneja. Ven incrementado sus emolumentos en un 40% por la vía de los bonus. 12.º. Cada Departamento de la Agencia Tributaria planifica las actuaciones denominadas actuaciones programadas, valoradas en virtud de las cuales se asignan expedientes a los funcionarios y se les otorga un valor arbitrario que supuestamente tiene que ver con su complejidad, aunque en realidad constituyen solo una excusa para percibir el bonus. 13.º. El bonus otorgado deriva supuestamente de criterios de eficacia y calidad. Pero lo cierto es que la Agencia Tributaria se niega a revelar cuáles son esos criterios. De hecho, un 70% del bonus es recibido mediante liquidaciones mensuales no relacionadas con la cantidad recaudada. 14.º. Además, un 25% premia la diligencia de acuerdo con siete criterios de calidad y eficacia, siendo uno el importe de las actas. Es decir. Que impulsa a engrosar la cifra que el contribuyente tiene que abonar. Con razón o sin ella. Además, un 5% es para casos excepcionales. Aunque no aparece determinado el criterio de esa excepcionalidad. Y 15.º. De manera totalmente lógica. Los expertos apuntan a males de este sistema como el hecho de que la potestad de la administración se acerca a la prevaricación y que la falta de transparencia de la Agencia Tributaria respecto al bonus de los inspectores choca frontalmente con el deber de informar al ciudadano. Supongamos que los jueces recibieran un bonus por cada año de cárcel a que condenaran a las personas a las que deben juzgar y que además, no respondieran si finalmente la sentencia era revisada y negada por injusta, aunque sin duda habría jueces que se mantendrían honrados y decentes y solo dictarán sentencias ajustadas a derecho, imponiendo los años que en justicia correspondieran. No se puede negar que más de uno y más de dos y más de tres dictarán sentencias severísimas para cobrar el bonus. Como además, si la sentencia fuera anulada por un tribunal superior. No responderían ni con sus bienes ni con una pena de prisión. Pronto el sistema se convertiría en una maquinaria de encarcelar, no por el bien de la sociedad o por hacer justicia, sino simplemente para que los jueces percibieran sus votos. Esa misma situación que parece fruto de una novela macabra, es la que desde hace años protagonizan Los Busca Bonus de la Agencia Tributaria. Ciertamente, el sistema tributario español es confiscatorio e injusto y además, en contra de lo que se afirma, poco tiene que ver con la financiación de la sanidad o de la educación. A decir verdad, busca sobre todo satisfacer la codicia de las castas privilegiadas. Pero por si todo eso fuera poco mal. Además. Los inspectores de la Agencia Tributaria perciben un bonus que es ilegal en el mundo civilizado. Ese bonus implica casi doblar sus ingresos. Y, para colmo de males, jamás responden de sus acciones, aunque los tribunales las invaliden en un 51% de los casos. Y aunque la injusticia y la prevaricación resulten innegables. Para colmo el secreto sobre esos inmorales y bochornosos bonus ha contado hasta hace poco con el respaldo de la administración de justicia. Esa situación está concluyendo. La administración de justicia empieza a exigir que se revelen los bonus de los inspectores de la Agencia Tributaria y aunque no contamos con las cantidades concretas de cada uno, suficientes indicios apuntan a que la media es de 30.000 € por persona y año. Es obvio que esos bonus tienen que suprimirse porque no constituyen más que una incitación a la prevaricación y a la ilegalidad. Es obvio que los busca bonus de la Agencia Tributaria. Tienen que responder de sus actos con sus bienes y su libertad, precisamente para proteger a los ciudadanos de sus prevaricaciones y arbitrariedades. Es obvio también que la administración de justicia no puede aceptar ni testimonios, ni informes periciales, ni ningún tipo de actuación que proceda de un busca bonus. Pero al mismo tiempo, resulta también obvio que la gente que actúa de esta manera se ha convertido en la hez de la sociedad. Protegidos por la tarjeta de funcionario, saquean, destruyen, aniquilan e incluso causan la ruina, la enfermedad y la muerte de personas inocentes. Y todo ello sucede además de manera impune, como en el caso de su colega Mateo. En realidad, en no pocos casos no solo son enemigos del pueblo, sino también desechos morales que podrán ganar bonus, pero a costa de sumirse en una profundísima abyección similar a la de un juez que cobrará bonus por cada año de condena dictado. No sorprende que sus hijos, sus esposas e incluso ellos mismos, oculten en no pocas ocasiones que su trabajo es el de busca bonus de la Agencia Tributaria. La única alternativa para ellos es la misma que la de aquel antiguo recaudador del siglo primero llamado Mateo. Dejar todo, abandonar esa existencia éticamente dañina y miserable y cambiar de vida de manera totalmente radical. Porque, como también enseñó Jesús, de qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma? Pero no se dejen llevar por el desánimo o la frustración. Y es que, a pesar de que los poderosos muchas veces parecen gigantes, es sólo porque se les contempla de rodillas. Y ya va siendo hora de ponerse en pie. En el tiempo que han necesitado ustedes para escuchar este editorial, la deuda pública española ha aumentado en cerca de 7 millones de euros y una parte no pequeña va para pagar esos criminales. Bonus a los busca bonus de la Agencia Tributaria. Muy buenos días. Muy buenas tardes. Muy buenas noches. Les ha hablado César Vidal desde el exilio? Que Dios los bendiga.

 



ENGLISH:

00:01:17
César Vidal: Very good morning, very good afternoon, very good evening and very welcome to this new journey of the voice. I am César Vidal. Today is Thursday, September 22, 2022, and I am addressing the Spanish-speaking people of both hemispheres, those located on both sides of the Atlantic, and as always I do so from exile. It was the year 26 AD when a tax collector from Galilee sat in his office to carry out his work. By now he was more than aware that the society in which he lived considered him an enemy of the people and hated him, and that this hatred was not without reason. It was not just that taxes were high, although in fact they were. It was not just that the real purpose of those taxes was to satisfy the privileged castes that included both local rulers and a foreign power like Rome. It was also that the tax collectors were appropriating a bonus at the expense of the taxpayers. For one reason or another, they corrupted their tax collection work, collected more than they should have and pocketed additional amounts. It was significant that a few months earlier, when a man named John had appeared on the banks of the Jordan, he had pointed out that one of the behaviors absolutely unacceptable in the eyes of God was that of those tax collectors. That morning, however, it was different. A man whom he had already heard preach on occasion stopped at his desk and told him to drop everything to follow him. The tax collector thought nothing of it. On one side was his life as a miserable bloodsucker in the service of oppressive powers. A life as an enemy of the people. A life in which one of the greatest incentives were the bonuses he immorally pocketed at the expense of those unfortunate taxpayers. The other opened the doors to a new existence, perhaps more modest economically, but cleaner, more decent, more humane, not built on the unjust disgrace that he unloaded on his fellow man. Resolved, that tax collector got up and decided to abandon everything, following that man. Not only that. Suddenly he felt so free, so blissful, so happy, that he even held a party to which he invited his former companions to announce that he had decided to change his life. The man who had led him to make this mutation was called Jesus of Nazareth, and the tax collector's name was Matthew Levi, and he would become not only one of the 12 apostles, but also the author of the first gospel. In the last few hours we have had new news about the bonuses received by the officials of the Tax Agency in Spain. Without wishing to be exhaustive, the facts are as follows First, among the measures adopted by the Minister of Finance of the Popular Party, Cristóbal Montoro, to extract even more money from taxpayers, was the creation of a bonus for the Tax Agency. Second, this type of bonus is considered illegal in the vast majority of civilized nations and even in some, such as the United States, it is punishable by imprisonment. Third, like so many other measures created by Cristóbal Montoro, most of which have already been declared illegal by the European courts, this one was maintained and even increased by the socialist government that succeeded him. 4th, during all these years, the attempts to know the money received by the Tax Agency officials as bonuses have failed. Successive governments have refused to disclose the amounts. 5.º. In spite of everything. The administration of justice has begun to change its behavior in relation to the aforementioned bonuses. Thus, a ruling of July 22nd of this year, from the Central Contentious Administrative Court number four of Madrid, upheld the appeal filed by the Spanish Association of Tax Advisors. It ordered the Tax Agency, after an administrative silence in the same sense, to comply with its duty to inform the plaintiff about the variable emoluments of the tax inspectors. In other words, the Tax Agency has to inform the amount of the bonus. 6.º. To date, the Tax Agency has not complied. As it happens in other occasions the sentence of the mentioned court. 7.º. Similarly. There is resistance in other courts to this information being made public. Thus. For example. The Court of Instruction number 33 of Madrid in the preliminary proceedings 2073 Barra 2021, has not urged the Tax Agency to disclose the bonuses collected by Inspector Chacón in the aforementioned case. Despite repeated requests from the defense. 8.º. In spite of this obstruction. An investigation carried out by objective has shown that the tax inspectors receive a variable remuneration, an average bonus of around 30,000 € per year, under the so-called Plan of Intensification of Actions or PIA. 9th. This average bonus of 30,000 € is collected regardless of whether their actions are successful or not. In fact, more than 51% of the cases that go to court are lost by the Tax Agency. 10.º. It even happens that the bonuses go to a common fund in which it participates. Members of that body. Although they have not issued minutes. 11.º. Overall and on average. The inspectors of the Tax Agency without any type of attached responsibility. Their emoluments are increased by 40% through bonuses. 12.º. Each Department of the Tax Agency plans the actions called programmed actions, valued by virtue of which files are assigned to officials and are given an arbitrary value that supposedly has to do with its complexity, although in reality they are only an excuse to receive the bonus. 13.º. The bonus supposedly derives from criteria of efficiency and quality. But the truth is that the Tax Agency refuses to reveal what those criteria are. In fact, 70% of the bonus is received through monthly settlements unrelated to the amount collected. 14.º. In addition, 25% rewards diligence according to seven criteria of quality and efficiency, one of which is the amount of the assessments. That is to say. That drives to swell the figure that the taxpayer has to pay. Rightly or wrongly. In addition, 5% is for exceptional cases. Although the criterion of this exceptionality is not determined. AND 15TH. In a totally logical way. The experts point to evils of this system such as the fact that the power of the administration is close to prevarication and that the lack of transparency of the Tax Agency regarding the inspectors' bonus clashes head-on with the duty to inform the citizen. Suppose that the judges were to receive a bonus for each year of imprisonment to which they sentenced the persons they had to judge and that, in addition, they did not respond if the sentence was finally reviewed and denied as unjust, although there would undoubtedly be judges who would remain honest and decent and would only dictate sentences in accordance with the law, imposing the years that in justice would correspond. It cannot be denied that more than one and more than two and more than three will dictate very severe sentences to collect the bonus. As well as, if the sentence were annulled by a higher court. They would answer neither with their assets nor with a prison sentence. Soon the system would become an incarceration machine, not for the good of society or for justice, but simply so that the judges would receive their votes. This same situation, which seems to be the fruit of a macabre novel, is the one that for years has been the protagonist of Los Busca Bonus de la Agencia Tributaria (The Bonus Seekers of the Tax Agency). Certainly, the Spanish tax system is confiscatory and unfair and, contrary to what is claimed, it has little to do with the financing of health or education. To tell the truth, it seeks above all to satisfy the greed of the privileged castes. But if all that were not bad enough. In addition. The inspectors of the Tax Agency receive a bonus that is illegal in the civilized world. This bonus implies almost doubling their income. And, to make matters worse, they are never held accountable for their actions, even though the courts invalidate them in 51% of the cases. And even though injustice and prevarication are undeniable. To make matters worse, the secrecy of these immoral and shameful bonuses has been supported until recently by the administration of justice. This situation is coming to an end. The administration of justice is beginning to demand the disclosure of the bonuses of the inspectors of the Tax Agency and although we do not have the specific amounts of each one, sufficient evidence suggests that the average is € 30,000 per person per year. It is obvious that these bonuses must be abolished because they constitute nothing more than an incitement to prevarication and illegality. It is obvious that those who seek bonuses from the Tax Agency. They have to answer for their actions with their property and their freedom, precisely to protect citizens from their prevarications and arbitrariness. It is also obvious that the administration of justice cannot accept neither testimonies, nor expert reports, nor any type of action coming from a bonus searcher. But at the same time, it is also obvious that people who act in this way have become the dregs of society. Protected by the official's card, they plunder, destroy, annihilate and even cause the ruin, illness and death of innocent people. And all this happens with impunity, as in the case of his colleague Mateo. In fact, in many cases they are not only enemies of the people, but also moral wastes who may earn bonuses, but at the cost of sinking into a very deep abjection similar to that of a judge who will receive a bonus for each year of sentence handed down. It is not surprising that their children, their wives and even they themselves often hide the fact that their job is to seek bonuses from the Tax Agency. The only alternative for them is the same as that of that ancient first century tax collector named Matthew. Leave everything, abandon this ethically harmful and miserable existence and change their life in a totally radical way. For, as Jesus also taught, what does it profit a man to gain the world if he loses his soul? But do not be discouraged or frustrated. For, although the powerful often appear to be giants, it is only because they are seen on their knees. And it is time to stand up. In the time it has taken you to listen to this editorial, the Spanish public debt has increased by about 7 million euros and a not insignificant part goes to pay those criminals. Bonus to the bonus seekers of the Tax Agency. Good morning. Good afternoon. Good evening. Has César Vidal spoken to you from exile? God bless you.