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La Voz de César Vidal
La Psicoteca: El Asesino del Zodiaco (True Crime) - 26/11/25
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Con César Vidal y Miguel Ángel Alcarria.
https://www.cesarvidal.tv/la-psicoteca/videos/el-asesino-del-zodiaco-true-crime-26-11-25
En esta entrega de La Psicoteca, César Vidal y el psicólogo Miguel Ángel Alcarria analizan la figura del asesino del Zodiaco en plena “edad dorada” de los asesinos en serie en Estados Unidos. A partir de sus crímenes, cartas cifradas y chantajes a la prensa, estudian el culto mediático al criminal, el morbo social y el juego psicológico con la policía y el FBI.
El programa repasa los principales casos atribuidos a Zodiac, desmonta falsas pistas y se detiene en el inquietante perfil de Gerry Francis Post, el veterano de la Fuerza Aérea que hoy muchos consideran su identidad más probable. Un episodio de true crime con rigor psicológico, criminología y mucha inquietud.
La psicoteca con Miguel Ángel Alcarria. Estamos de regreso y estamos de regreso para esa segunda parte de nuestro programa Doble y Sesión Continua que tenemos siempre, todos los miércoles, en el programa La Voz. Y que ustedes saben que además disfrutamos enormemente con él. Ya hemos tenido a Elena Kalinícova que nos ha hablado de la vida sana, de la existencia totalmente saludable, del naturismo. Y ya saben que a continuación lo que hacemos es dar un salto cualitativo, y ese salto cualitativo que damos nos lleva a la salud de la mente, a la salud de la psique. Y ahí quien nos echa una mano siempre es don Miguel Ángel Alcarria. Don Miguel Ángel, muy buenas noches. ¿Qué nos trae usted hoy?
Edad Dorada De Los Asesinos En Serie
Medios, Morbo Y Mito Criminal
SPEAKER_01Muy buenas noches, don César. Muy buenas noches también a la audiencia de la voz. Los años 60, 70, 80 fueron la edad dorada de los asesinos en serie. No porque queramos idealizar el asunto, Dios nos libre, se trató realmente de un periodo oscuro en la historia criminal de Estados Unidos, sino porque fue un periodo en el que aumentaron significativamente los casos de asesinos en serie, lo cual atrajo the attention pública y mediática. Y lo que realmente hizo esta etapa, la etapa o edad dorada, fue el rol de los medios de comunicación, el aumento de la cobertura mediática ofrece cometidos byes en serie, a menudo haciendo mention to detalles escabrosos y macabros, convirtió a those figures, no a todas obviamente, but so a muchas, en celebridades del crimen. And it was unómeno curioso in the soccer americana. Algunos tenían pánico y otros eran fans absolutos ofesinos. Recordemos con respecto a Ted Bandy cómo tenía admiradoras who se sentían atraídas por él, siendo un violador y un asesino, and they escribían cartas de amor. Es interesante cómo, a pesar de la brutalidad de sus crímenes, algunas personas encontraban fascinación en su figura. Y este fenómeno no era exclusivo de él. Muchos asesinos en serie lograron captar la atención no solo por sus atrocidades o por su capacidad de burlar a los cuerpos policiales, sino también por su capacidad para convertirse en figuras míticas dentro del imaginario colectivo. Es el mismo fenómeno que, por ejemplo, convirtió el silencio de los Corderos en su día en un éxito rotundo, recaudó 14 veces su presupuesto, ganó cinco Oscars, el mismo fenómeno. Y este tipo de fascinación, aunque inquietante, tiene mucho que ver con el morbo y la necesidad humana de entender lo que resulta completamente incomprensible, lo que se sale de la norma. A un nivel psicológico, como sucede con el género de terror del que hablamos hace poco, se produce una especie de choque entre el horror y la curiosidad, una atracción fatal en toda regla, sobre todo cuando hablamos de asesinos en serie. Además, los medios de comunicación, en su afán por mantener la audiencia cautiva, alimentaron esta narrativa, creando una especie de culto al crimen, y los asesinos en serie se convertían en figuras casi legendarias, contando con sus propios seguidores y con sus propias leyendas. Por ejemplo, Jack El Destripador, aunque anterior a esta etapa o edad dorada, se convirtió en leyenda. Algunos decían que era un médico, un cirujano, otros que pertenecía a la nobleza británica o que tenía conexiones reales, otros que formaba parte de una conspiración masónica, que era un policía and desapareció. Algunos dicen que desapareció porque murió, otros porque emigró, and otros porque fue internado. Speculación sobre especulación andar una leyenda, al fin y al cabo. And si tuviéramos que escoger cuál de estos asesinos en serie fue el más épico de la Edad Dorada, el más legendario, centrándonos solamente en Estados Unidos, con toda certeza diríamos que Zodiac, el conocido como el asesino del Zodíaco, porque no solo causó un gran revuelo por los crímenes que cometió, sino también porque ha sido el más enigmático. Jamás se supo quién era hasta hace relativamente poco, aunque según el FBI todavía no se sabe, y jamás llegó a pisar la cárcel. Además, fue alguien que jugó con la policía y se burló de ella constantemente sin ningún tipo de escrúpulo. En una ocasión llegó a poner en una de sus cartas 37 Zodiac Policía Cero, como diciendo: no dais ni una, ni me habéis encontrado a mí, ni habéis dado con todas mis vidas.
SPEAKER_00Ni me vais a encontrar en el futuro.
Enigma Zodiac: Burlas Y Códigos
Primeros Ataques Y Nacimiento Del Alias
Criptograma Z408 Y Personalidad
Lago, Taxista Y Cambios De Patrón
El Falso Zodiac En Televisión
Allen Como Sospechoso Descartado
Criptograma Z340 Y Delirio Grandioso
Falsas Víctimas Y Casos Adjudicados
Juego Psicológico Y Control Del Relato
SPEAKER_01Ajá. Entonces disfrutaba torturándolos a aquellos que querían encontrarle y convirtiéndose así en el villano perfecto. Atrápame si puedes, sería su lema, y todo esto lo convirtió en leyenda. El asesino del Zodíaco no solo fue un criminal, un criminal que confesó haber cometido, como decimos, al menos 37 homicidios, sin embargo, solo se han podido vincular cuatro casos de forma sólida a su autoría, lo que le vinculan con solamente 7 víctimas. Quiere si fueron 37 o se adjudicó otros asesinatos para alimentar su leyenda y para despistar a los investigadores. Y hizo eso de. me como una ficha y cuento 20, ¿no? Quién sabe. Lo que sí está claro es que se trata de un genio manipulador que jugaba con la mente absolutamente de todos, generando una duda constante que no permitió dirigir la investigación con claridad mental, sino que contaminó la investigación. Y ahí víctimas, detectives y el público en general participaron de este juego psicológico. Lo más escalofriante fueron sus cartas. Enviaba cartas codificadas que mantenían en vilo a la policía, a los periodistas y también su extraña necesidad de dar promoción a sus crímenes. Si estuviera en este siglo XXI sería tildado del criminal influencer, ¿no? Y es que estas cartas, algunas llenas de amenazas directas y otras más crípticas, demostraban su egocentrismo y su deseo de inmortalizarse como figura mítica, cosa que consiguió. Cada carta que enviaba alimentaba la especulación y la frustración de los investigadores al no llegar a ninguna carta, a ninguna parte, perdón. Y otras de las cosas enigmáticas del caso es que nadie sabe si cometió todos los crímenes que se le atribuyen. Nadie sabe absolutamente mucho, con certeza, en lo que respecta a este caso. Hagamos un poco de repaso sobre quién fue el asesino del Zodíaco, sobre todo para quienes no tengan ni idea de quién fue él o cómo se empezó a hablar de él en los medios de comunicación. El primer crimen que se le conoce de 1968, 20 de December. Cercanos a festividades de Navidad, por tanto, todo pasa en California, in this caso, en el tramo de la carretera ofan Road in the Condado de Solano. Aquel dia, dos adolescentes, Betty, David, oficial, estaban disfrutando de una cita. Se fueron a un lugar apartado, conocido por ser un punto de encuentro juvenil, de flirteo, de magreo, and se les acerca lentamente un coche. Zodiac sale del vehículo y abre fuego. Parece ser que sin ser provocado ni nada parecido, y lo perturbador de la situación es que la escena mostraba un control absoluto. No hubo señales de robo, ni de agresión sexual, ni de conflicto previo, solo violencia gratuita. Una violencia que, por lo impecable de la escena, tenía que haber sido ensayada previamente, porque además es lo habitual en estos casos. ¿Serían ellos las primeras víctimas del Zodíaco o hubo víctimas anteriores? A día de hoy no se sabe con certeza. Posiblemente sí, casos como el de Robert y Linda del 4 de junio del 63 en Los Ángeles. Guarda similitudes, pero una gran distancia en el tiempo. Sin embargo, lo que sí tenemos claro es que este es el primer delito que se asocia firmemente con Zodiac, que es el de Betty y David. Los cuerpos fueron encontrados por una vecina y no hubo pruebas ni testigos. En aquel momento la policía trató el caso como un doble homicidio sin resolver, uno más de esa zona donde, aunque no era frecuente, podían darse incidentes aislados. But unos meses más tarde, el 4 de julio de 1969, fecha emblemática for the día de la independencia, el zodiaco volvió a atacar in Vallejo. This camp of golf apart. An atacante, various disparate, but this hubo unviviente, Michael. Su pareja murió in the hospital because they operated. El tirador no dijo nada in no moment. Actuó con la frialdad of alguien who sabía lo que iba a hacer. Pero no solo eso, hizo algo más. Zodiac llama a la policía y denuncia el asesinato, dando la ubicación y dando detalles muy concretos. En sus propias palabras, dijo: fueron fusilados con una lager de 9 milímetros. También maté a otros chicos el año pasado. Adiós. Y ahí es donde el Zodíaco pasó de ser un asesino sin nombre a convertirse en Zodiac o el asesino del Zodíaco, porque a los pocos días, el 1 de agosto de 1969, tres periódicos diferentes recibieron la misma carta enviada por alguien que afirmaba ser el responsable de los crímenes y en las que se proporcionaban detalles específicos de esos crímenes, detalles que no se habían filtrado hasta entonces a la prensa. Aquellas cartas, cartas escritas con una mezcla de tono arrogante y perturbador, incluían un mensaje cifrado y una amenaza. Si no las publicaban en portada, seguiría matando. Así que esta carta contenía un criptograma de 408 caracteres, dividido en tres partes, y así, pues, casi de la noche a la mañana nacía una nueva figura criminal, una figura que se autoproclamaba con un símbolo y un nombre, Zodiac. En esas primeras líneas ya dejaba entrever su personalidad, narcisismo extremo, necesidad de control, necesitaba controlar desde el relato hasta la investigación, arrogancia, se permite dar órdenes a los periódicos y un hambre insaciable por recibir atención mediática. Fue él quien eligió su propio nombre, no la prensa, y fue él quien decidió marcar el ritmo de la investigación que se publicaba acerca de él. Por tanto, le gustaba tener, como decimos, todo bajo control. Fue entonces cuando la opinión pública lo bautizó como el asesino del zodíaco, y con ello comenzó una de las cacerías más obsesivas de la historia estadounidense. ¿Qué decía ese criptograma? Un criptograma que no fue capaz de descifrar el propio FBI, sino que fue resuelto por una pareja amante de los rompecabezas, para vergüenza del cuerpo del FBI, obviamente. Se trató de un mensaje inquietante. Dijo: Me gusta matar gente porque es mucho más divertido que matar animales salvajes en el bosque. Aquí tenemos lo que decíamos antes: ensayó al menos con animales y sigue diciendo. Porque el hombre es el criminal más peligroso de todos. Matar algo es la experiencia más fascinante. Es aún mejor que acostarse con una chica. Esto nos dice algo. Posiblemente que tuvo malas experiencias con las mujeres. Lo mismo que ocurrió con Ted Dandy. Y si no hubo trauma o resentimiento, al menos si había rechazo o aversión por y hacia las mujeres. ¿Por qué? Pues bueno, sería interesante saberlo, pero no lo sabemos. Y la mejor parte es, porque sigue diciendo, y la mejor parte es que cuando me muera voy a renacer en el paraíso. Un delirio en tu arregla. Y dice, y todos los que he matado serán mis súbditos. No daré mi nombre porque ustedes tratarán de retrasar o detener mi recolección de súbditos para mi vida en el más allá. Y firma Zodiac. Un mensaje que sí publicaron los tres diarios, pero optaron por publicarlo en páginas interiores para no desatar el pánico. Algo que igualmente ocurrió, era inevitable, porque se trataba de alguien who justificaba su violencia in una fantasía grandiosa y delirante. Se trata, se presenta como un recolector often, no let's say much. And the no cumplir's expectatives, no jamás si haberlo hecho, publicado en portada, habría frenado la sangría. Así que el juego psicológico está sobre la mesa, and the satisfacción de Zodiac por conseguir esa tortura psicológica in investigadores and the sociedad en su conjunto fue estratosférica. Sangría que continuó, como era de esperar. Las víctimas, otra pareja, Celia de 22 años, y Brian, de 20, quienes el 27 de septiembre de 1969 fueron apuñalados junto a un lago. A partir de aquí se empieza a observar algo curioso que conectaría con la idea that matar is mejor que acostarse con una chica. Siempre agrede más a la mujer que al hombre. El hombre, in this caso, recibió seis puñaladas, la mujer 10. El hombre sobrevivió, alguien ocurrió con Michael, and Cecilia murió dos días in another. But un mes más tarde, el 11 de octubre de 1969, el patrón que parecía que se había establecido, se rompe. Esto es algo que no sabe nadie cómo explicar. Mata a un taxista en San Francisco. ¿Cambió el patrón o cambió el juego? Porque, como veremos, es un asesino al que le encanta jugar y burlarse de la policía. Andas más tarde, hay una fecha clave, el 20 de octubre de 1969, a las 2 de la madrugada, un sujeto que afirma ser el zodiaco llama al departamento de policía exigiendo que Melvin Belly, un afamado abogado, estuviera in el show televisivo de Jim Dunbar for the mañana. Belly assisted, and alguien who afirmaba ser el Zodíaco llama por telefone and lo hace vario para que no se le pudiera rastrear la llamada. Afirmó llamarse Sam. Dijo que le llaman el Zodíaco. Y aquí alerta porque no cuadra con el perfil. El verdadero Zodiac no habría puesto un nombre para después decir que le llamaran Sam. Beli aceptó encontrarse con este sujeto, pero este nunca apareció porque obviamente había un sinfín de policías curiosos en la reunión que para nada era secreta porque fue pactada en televisión. Este momento yo creo que además fue el que causó mayor expectación y alimentó más el caso del Zodíaco, una escenificación que ni siquiera le perteneció, pero el hecho de contar con gente que deseara hacerse pasar por él engrandeció su figura. Cabe decir, con respecto a esto, que el propio Zodíaco niega haber sido él, aunque esto no se supo hasta 50 años más tarde, y que quienes escucharon su voz, pues en algún momento la voz de Zodiac, pues sabían que el que habló en televisión no era él, ¿no? Entonces, lo que sí se trataba era de un farsante, pero bueno, un farsante que alimentó la figura mítica de Zodiac. Finalmente, se descubrió que se trataba de un enfermo mental, obviamente llamado Sam, que estaba ingresado en el hospital estatal de Napa. ¿Este fue el único falso Zodiac? Pues yo creo que no. En una de las películas se da a entender que el asesino de Zodiac fue Arthur Lee Allen, pero es importante que nuestra audiencia sepa que este personaje fue descartado en su día. Vivía y se movía en zonas próximas a varios de los ataques. Eso, pues solamente fue casualidad. Comentó que quería matar parejas jóvenes y que la policía nunca lo atraparía. Era bastante excéntrico. Fue expulsado además como maestro por conducta inapropiada con menores. Tenía un interés obsesivo por las armas y los temas militares. Poseía un reloj de marca Zodiac, cuyo logotipo era prácticamente idéntico al símbolo usado por el asesino en sus cartas. No digo que no se tratara de una persona peligrosa, que alguien que es así, pues obviamente lo es, pero no se trató del asesino del zodiaco, en todo caso, de un gran admirador. Y esto que fuera admirador es lo que explicaría que tuviera libros sobre criptografía y códigos, que tuviera un reloj con ese símbolo, etc. Sin embargo, pues todas las pruebas forenses aquí son concluyentes. El ADN de las cartas no coincide con el ADN de Allen, las huellas dactilares y otras pruebas físicas no fueron capaces de vincular a Allen con la escena. La comparación caligráfica arrojó un resultado negativo y, en definitiva, no existió prueba forense alguna para procesar a esta persona. Llega el 8 de noviembre de 1969, unos días más tarde, de esa llamada del zodíaco Fake en televisión, y sale a la luz un nuevo criptograma, este de 340 caracteres, el cual no se logró descifrar hasta 51 años más tarde. Es el conocido como Z340, salió publicado en los medios de comunicación el 12 de noviembre, y una vez más puso en evidencia la incompetencia del FBI, porque no fue capaz de descifrarlo en su momento. ¿Qué decía este mensaje? Que a día de hoy sí lo sabemos. Espero que se estén divirtiendo mucho tratando de capturarme, que no era yo quien apareció en el programa de televisión. No tengo miedo de la cámara de gas porque me enviará al paraíso más pronto, porque ahora tengo suficientes esclavos que trabajan para mí cuando los demás no tienen nada cuando llegan al paraíso. Así que tienen miedo a la muerte. No tengo miedo a la muerte porque sé que mi nueva vida será una vida que será fácil en el paraíso de la muerte. Por tanto, nadie sabía de la denuncia de Zodiac diciendo que no fue él, el del programa de televisión, cuando el 20 de diciembre de ese mismo año, el Zodíaco, en principio, el Zodíaco, le envía una misiva a Beli, incluyendo una muestra de la camisa de Paul Stein, el taxista. ¿Fue el Zodíaco o fue un imitador? Yo creo que este es el punto de mayor confusión, porque si no fue él el que solicitó a Beli que estuviera en el programa, que eso ya lo sabemos, ¿por qué el verdadero enviaría una muestra de la camisa de una víctima a esta persona? ¿Lo hizo para asegurarse una mayor proyección mediática o para crear mayor confusión en el caso, que es lo que verdaderamente se consiguió? Porque de forma natural, alguien tan narcisista como Zodiac estaría enfadado con Belly por atender en los medios a un suplantador. A no ser que quisiera reposicionar de esta forma el foco sobre él. Sin embargo, no vuelve a contactar a esta persona, lo cual es un dato revelador psicológicamente hablando, que sería digno de un estudio profundo. Y a los falsos Zodiac hay que sumarles las falsas víctimas, aquellas historias que, lejos de aclarar el caso, lo enturbiaron con relatos imposibles de sostener. Una de las más conocidas fue Kathleen Jones, una joven de 22 años, que el 22 de marzo de 1970 denunció un episodio que al menos en apariencia parecía sacado de un guión de película. Kathleen declaró que un hombre se le acercó en la carretera y le advirtió que tenía una rueda floja. Ella, sola con su bebé en plena noche, hizo lo que tantas personas habríamos hecho en una situación de vulnerabilidad, which sería confiar, and ya les digo, no lo hagan, no confiemos porque sí. El desconocido supuestamente se ofreció a ayudar, pero lo que vino después se convirtió en un relato lleno de huecos, contradicciones y silencios extraños. Cambió de descripción del agresor en más de una ocasión. El tiempo de haber estado secuestrada también cambió. Dijo cosas que no pudieron ser, que se demostraron que eso no podría haber pasado. En fin, es una historia que podría haber sido aterradora si hubiera sido coherente, pero no lo fue. Y el testimonio se desmoronó con rapidez, desde incoherencias en la descripción hasta detalles cambiantes, como decimos, y por supuesto, el ingrediente que no podía faltar. Kethlin aseguró que el hombre que la secuestró fue Zodiac, que es que acaso se presentó y dijo: Hola, buenos días, soy Zodiac y te vengo a secuestrar y vengo a matar a tu bebé, es absurdo, ¿no? Y aunque Zodiac posteriormente intentó adjudicarse el episodio en una de sus cartas, la investigación jamás logró encajar los hechos. De este modo, el caso de Kathleen Jones se convirtió en otro hecho distorsionador, otra sombra que se cernía sobre el caso, que ya de por sí era bastante complejo, al que solo se le sumaban farsantes y falsas víctimas ansiosos de protagonismo. Y como decimos, no es el primer caso que intentó adjudicarse Zodiac sin ser él, el asesino. Intentó adjudicarse también el caso de Chery Joe Bates, del 66, de Gollyada y casi decapitada. Sobre ella dijo, en cuanto a Chery Joe Bates, ella era una de las que más me gustaban y dio detalles, pero no tan concretos como en otros casos. No menciono el arma exacta que se usó en este caso, a diferencia de lo que hizo en otras ocasiones, ni otros detalles que habrían demostrado que sí habría sido el autor. Esa es una de las razones por las que sabemos que el propio Zodiac, al cual le encantaba darse bombo y platillo, contaminó la investigación, adjudicándose en ocasiones casos que no le pertenecían. Es cierto que en el caso de Cherry Joe Bates hubo carta, conocida como La Confesión, pero como decimos, Zodiac no demostró ser el asesino, por tanto, esa carta no fue suya, lo que no quiere decir que no fuera fruto de otro asesino en serie. Como decimos, hablamos de una edad dorada de los asesinos en serie, y en esa zona había varios circulando en ese momento de la historia de Estados Unidos. Lo que quiso Zodiac, por tanto, fue engrandecer su figura y confundir, así como reírse, burlarse de los investigadores. Por un lado se adjudicaba casos y por el otro negaba a otros. Justamente por lo mismo, se reía de la policía. ¿Quién es tan ingenuo como para creer a un asesino? Ahí tenemos el meollo de la cuestión. Que Zodiac no solo mataba, sino que le gustaba crear caos, le gustaba manipular la narrativa policial y mediática y jugaba. Jugaba. Esto es importante tenerlo claro: el factor diversión. Y necesitaba mantener el control absoluto de su personaje. Y su personaje era caos en persona. Por ejemplo, por un lado, negó haber sido autor del ataque a la estación de policía de San Francisco. Pero por otro, sobre este caso, dijo: Hay más gloria en matar a un policía que a un niño, porque un policía puede disparar de vuelta. Entonces volvemos a lo mismo. ¿Quién es tan ingenuo como para creer a un asesino? Y otra de las cosas que causaron desconcierto en los investigadores fue el descanso que supuestamente se habría tomado entre 1970 y 1974, cuando reapareció otra vez Zodiac. Es que se enfermó, perdió el interés por matar y ser notorio, se casó, lo ingresaron en algún centro psiquiátrico o penitenciario, se cambió de estado para seguir delinquiendo y nos asociaron esos casos a su autoría. No lo sabemos. Tres años tardó en volver a mostrarse enviando una carta donde elogia al exorcista como la mejor comedia satírica que había visto, anda cierra diciendo Zodiaco 37, Policía de San Francisco 0. En este sentido, Zodiac estuvo muy por encima de los investigadores, de quienes se burló constantemente dejándoles en evidencia y dejándoles pistas que les llevaban a callejones sin salida, tomando siempre el control del caso. Y ahí el FBI no supo pensar con claridad y no supo salir de su ansia por capturarlo, ni de su frustración por no conseguirlo. Tuvieron que pasar más de 40 años, llegar a 2014, para que tras décadas de no matar a nadie se volviera a hablar de Zodiac, el productor del programa de Dale Julin, presentador de un informativo televisivo en Salinas, California, en diciembre de 2014, recibió una llamada de alguien que estaba huyendo porque el asesino del Zodíaco había tratado de matarlo con un martillo después de que se enterara que había descubierto su verdadera identidad, les envió una fotografía como prueba y su nombre era Gary Francis Poust. En este momento tenía 76 años y su imagen coincidía con el retrato robot que se hizo en su momento. ¿Qué pasó? Pues se trataba de un veterano de la Fuerza Aérea y cuando los agentes del FBI se dignaron a hacer caso a los nuevos hallazgos por miedo a quedar en ridículo una vez más por su incompetencia, Gary fingió pérdida de memoria. Evadió las preguntas de los agentes y no pudo ser arrestado ni completamente interrogado. Con respecto a esto, Gary le dijo al hijo de su esposa Glyn: si actúas como un loco el tiempo suficiente, la gente comienza a creerlo. Esto coincide obviamente con su perfil, que le encantaba burlarse de todo el mundo. Dos años más tarde, en 2016, tiró a su esposa por las escaleras cuando este se dio cuenta de que su esposa estaba a punto de delatarlo. Por tanto, hablamos de malos tratos ante los que se le declaró mentalmente incompetente para ser juzgado, razón por la que fue internado en un hospital para después ser colocado bajo tutela del Estado por temas de salud mental. Antes de que fuera incapacitado, estuvo en la cárcel y ahí, cosas curiosas de la vida, les dijo a sus compañeros de Zelda que él era Zodiac y les dio detalles of his asesinatos. Encajaba Gary con el perfil de Zodiac, sin ninguna duda. Pero quién era Gary Francis Post, porque detrás de este nombre que hoy resuena en la investigación criminal como el principal candidato, el más sólido para ser Zodiac, hay una historia profundamente perturbadora. Gary fue, ante todo, un veterano de las Fuerzas Armadas y no un veterano cualquiera. En 1959 fue destinado a Bruenlandia, a una estación de radar, en uno de los ambientes más hostiles del planeta. Los registros señalan que allí empezó a perder la cordura o al menos a mostrar las primeras grietas de algo que llevaba adentro mucho antes. Allí trabajaba como descifrador de códigos, como técnico militar entrenado en la lógica del criptograma, la clave, el mensaje oculto. Su especialidad literalmente era pensar como alguien. Que no quiere ser entendido, un escritor críptico con acceso a sistemas de codificación cifrada. Casualidad, para muchos no lo es. Su fascinación por las armas era más que evidente, además. Ya de mayor, tras haberse casado, formó y lideró un pequeño grupo de jóvenes a los que adiestraba en caza y supervivencia. Un mentor al que sus muchachos admiraban, aunque esa admiración en el fondo alimentaba algo oscuro. Y con respecto a este grupo, hay dos cosas inquietantes. En primer lugar, según los testimonios, cazaba no para comer, sino para disfrutar, mataba por placer y le gustaba ver sufrir a los animales en la caza, componente psicopático y sádico, por tanto. Y en segundo lugar, Getty regaló armas a esos mismos jóvenes. A uno le entregó partes de una pistola, a otro pólvora, otro balas, casquillos, fragmentos simbólicos de un legado que tal vez quería perpetuar. Su fichal tampoco estaba limpia. Robos, vandalismo, violencia doméstica, un historial de impulsividad, dominio y desprecio por la norma. Y aunque no fueran judiciados por ello, parece que él, junto a su pandilla juvenil, también se dedicaban a acosar a sus enemigos y a acosar a los policías nuevos que llegaban al pueblo para que se marchasen, haciendo cosas tan bonitas como tirarles piedras por la ventana. Era un perla, vamos. Geográficamente encajaba, vivía en zonas próximas a los escenarios de los crímenes del zodíaco. Y luego está el dato que hizo sonar todas las alarmas, una coincidencia parcial de ADN en el caso del asesinato de Darlene y Michael, el segundo ataque conocido del zodíaco. Además, encajaba en el perfil psicológico, como decimos, y lo hace de manera casi quirúrgica, narcisista, con necesidad constante de reconocimiento, el cual obtuvo de esa cuadrilla, se enfadaba profundamente cuando alguien mentía sobre él, la misma sensibilidad narcisista que mostraba el Zodíaco con sus cartas, paranoide y reservado, un hombre que sabía ocultarse y pasar desapercibido, manipulador y carismático, capaz de reclutar a otros y de crear su propio séquito, y ante todo, muy inteligente, el tipo de inteligencia fría que permite sostener una doble vida durante décadas. ¿Qué es lo que hizo que parara de matar? Posiblemente el hecho de casarse. Se casa en 1970, pero no dejó de ser quien es. Su necesidad asesina la cubría con la caza sádica que realizaba. Su búsqueda de atención y admiración la cubría con su pandilla y cubría su necesidad de admiración, así como su necesidad de poder. ¿Cómo terminó sus días? Como ya hemos mencionado, en un centro de salud mental en Stockton, California. Allí le dijo al hijo de su esposa algo muy revelador. Si dijera lo que soy, estaría aquí. Esto es mejor que la cárcel. Una frase que sugiere que su demencia no era tal, no era inocente, era una actuación that looks like murió el 23 de agosto de 2018, con 80 años de hecho, and el libro que explica toda esta investigación for the cual anymore independiente of investigators llegó a la conclusionation that Gary is Zodiac. Elemental Catching Zodiac, of Dave Justin, public. Obviamente, debo decir que para el FBI la investigación sigue abierta y sin resolver, aunque lo que es más probable is that tengan problemas de aceptar que el caso ya ha sido cerrado y que la agencia ha sido completamente incompetente en su labor. Y hasta aquí hemos llegado con la psicoteca de hoy, don César, y ya sabe, tenemos una cita todos los miércoles aquí en la voz, así que no falten porque un día podemos estar hablando de presión y suicidio como de un asesino en serie, todo como siempre, con perspectiva psicológica y con mucha ciencia y objetividad, como debe ser.
SPEAKER_00Bueno, y realmente además apasionante. O sea, lo de hoy era como para pensar en abrir una serie que esté dedicada a la criminología. O sea, lo de hoy era verdaderamente apasionante. Esa es la realidad. Bueno, yo como ya se imaginará usted, hoy el tema musical lo tenía muy fácil. Basta con ir a la banda sonora de la película Zodiac, que está muy bien como película. Luego, yo no sé hasta qué punto se corresponde con la realidad, hasta qué punto, bueno, pues tiene más de imaginación que de otra cosa, pero la verdad es que es una película cinematográficamente muy, muy interesante. Esa es la realidad. Muchísimas gracias por todo, don Miguel Ángel, y nos encontramos aquí la semana que viene, Dios Mediante, para una nueva entrega de la Psicoteca. Hasta la semana que viene. Y con estos compases de la banda sonora de la película Zodiac, hemos llegado nosotros al final de nuestra sigladura de hoy del programa La Voz. Esperamos que lo hayan pasado bien, que se hayan entretenido, que incluso hayan aprendido una o dos cosillas útiles. Y los emplazamos para mañana, Dios mediante, en el mismo lugar y a la misma hora. Y hasta entonces, como siempre, nos despedimos con una despedida sureña. Que Dios los bendiga.
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SPEAKER_01No se hace responsable de las opiniones vertidas en el curso del mismo.