La Voz de César Vidal

Editorial: La gran baza de Pedro Sánchez para las próximas elecciones - 28/11/25

César Vidal

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Por César Vidal.

https://www.cesarvidal.tv/editorial/videos/la-gran-baza-de-pedro-sanchez-para-las-proximas-elecciones-28-11-25


En este Editorial, César Vidal analiza el impacto del mayor cambio demográfico y electoral que ha vivido España en décadas: los 2,4 millones de solicitudes de nacionalidad tramitadas gracias a la llamada Ley de Nietos, incluida en la Ley de Memoria Democrática del Gobierno de Pedro Sánchez.

A través de referencias históricas a Alexander Hamilton, Jefferson y George Washington, Vidal expone los riesgos que los padres fundadores de Estados Unidos atribuían a la inmigración masiva cuando esta se utiliza para alterar la cohesión nacional o influir en procesos políticos.

El editorial examina cómo esta normativa española está siendo utilizada no para reparar injusticias históricas, sino para transformar el censo electoral, incorporando millones de nuevos votantes —principalmente de Hispanoamérica— cuyos antepasados no estuvieron vinculados al exilio político, sino a la emigración económica. El resultado: un aumento superior al 100 % del voto exterior, con capacidad de decidir elecciones enteras.

César Vidal denuncia que esta estrategia, iniciada por Zapatero y ampliada por Sánchez, busca modificar artificialmente el cuerpo electoral para favorecer al Partido Socialista, generando un escenario donde los españoles originarios ven reducido su peso político y donde el voto clientelar se convierte en factor decisivo.

Todo ello se enmarca en lo que Vidal describe como una agenda globalista que utiliza la inmigración masiva para alterar naciones desde dentro. Y, como es habitual, el editorial concluye con su llamada a la lucidez, la resistencia moral y la defensa de España frente a políticas que considera abiertamente lesivas para el interés nacional.

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Apertura Y Marco Histórico

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La voz con César Vidal, desde el exilio. Muy buenos días, very buenas noches, anda de la voz. I'César Vidal. I dirige to the Hispanoparlans of ambassadors, to the situation at one or another line of the Atlantic and Pacific, and I was in the exit. The United States have already felt the evils of incorporating a large number of foreigners into their national mass. By promoting in different classes different predilections in favor of particular foreign nations and antipathies against others, it has served very much to divide the community and to distract our councils. It has been often likely to compromise the interests of our own country in favour of another. A menudo abierto, la posibilidad de comprometer los intereses de nuestro propio país en favor de otro. Las palabras de Hamilton resultaban especialmente extraordinarias porque señalaban los males de la inmigración en el seno de una nación que estaría llamada a estar formada en buena medida por inmigrantes y en la que ya se podían contemplar de manera temprana algunos de los peores inconvenientes de ese fenómeno masivo. En muchos casos, los inmigrantes no buscaban favorecer los intereses de Estados Unidos, sino los de sus naciones de origen. Esas preferencias nacionales creaban divisiones en el seno de la comunidad y finalmente el bienestar de Estados Unidos como nación de acogida quedaba comprometido. El pensamiento de Alexander Hamilton distaba mucho de ser aislado entre los padres fundadores. Jefferson también señaló el inmenso peligro que significaba que gente no amoldada a la visión democrática llegara a Estados Unidos de manera masiva y así desaconsejó vivamente la inmigración de franceses y españoles, dado que procedían de monarquías absolutas y profesaban una fe como la católica que perseguía la libertad religiosa y recurría a la violencia inquisitorial desde hacía siglos. Por su parte, el presidente Washington subrayaba que la inmigración solo tenía sentido en el caso de que el inmigrante pudiera aportar un valor muy especial a la comunidad nacional vinculado a su talento o a sus habilidades especiales. Cualquier otra política de inmigración masiva solo podía resultar perjudicial para la nación. En las últimas horas hemos tenido nuevas noticias sobre el cambio extraordinario que está experimentando el censo electoral en España. Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes. Primero, España se enfrenta actualmente con el mayor cambio electoral en décadas. Segundo, la causa es que hay 2,4 millones de solicitudes de nacionalidad presentadas bajo la denominada ley de nietos. Tercero, si estas solicitudes son atendidas de manera afirmativa, el número de votantes residentes en el extranjero se duplicará, lo que implicaría la transformación total de la estructura electoral de España. Cuarto, la norma que da cobertura a esa situación se encuentra incluida en la denominada Ley de Memoria Democrática promovida por el gobierno de Pedro Sánchez. Quinto, la norma tiene un impacto especial en Hispanoamérica, donde hay millones de personas que supuestamente contarían con ascendencia española. Sexto, en teoría, la norma abre la vía para que obtengan la nacionalidad española hijos o nietos de exiliados y represaliados del franquismo. Séptima, la realidad, sin embargo, es que está siendo aprovechada por miles de personas cuyos antepasados no salieron de España por razones políticas, sino meramente económicas. Octavo, un ejemplo evidente de la desconexión entre la política y la realidad es Argentina, donde el consulado de Buenos Aires acumula unas 900.000 peticiones de nacionalidad española, cuando es evidente que el número de refugiados españoles durante el franquismo fue muy reducido. Noveno. Lo mismo puede decirse de otras naciones como Cuba, donde la emigración política fue muy escasa, pero la económica, que incluía gente que combatió a las órdenes del mismo Franco, se mantuvo hasta la Revolución a finales de los años 50 del siglo pasado. Décimo. Dado que las cifras de personas que solicitan la nacionalidad española han superado holgadamente el millón y medio de solicitudes que se esperaban, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha ampliado un año el periodo para presentar la documentación. Un décimo. El número de aumento de votantes se calcula ya en un 6% del censo electoral. Un porcentaje más que suficiente para otorgar la victoria a determinados candidatos. Duodécimo. La medida impulsada por Pedro Sánchez obedece a un intento innegable de variar el censo electoral que tiene sus precedentes directos en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno Socialista, llevó a cabo un mecanismo similar en el año 2007 que permitió que se registraran entonces algo más de medio millón de solicitudes. XIC, el paso dado ahora por Pedro Sánchez multiplica casi por cinco aquella cifra y en apenas dos años. El cambio más poderoso en el censo electoral recaerá en el CEA, es decir, el censo electoral de los residentes ausentes. Decimosexto. En las elecciones europeas de 2024, este censo ya contaba con 2.386.250 inscritos. Decimoséptimo, la nueva incorporación de nacionalizados elevaría la cifra hasta los 5 millones, lo que supone un aumento de más del 100%. Ximooctavo, estas medidas cambian radicalmente el peso del voto exterior, que hasta ahora ha sido marginal, y además con tasas de participación tradicionalmente bajas. Décimonoveno. De hecho, el voto situado fuera de España pasaría a tener una influencia equivalente a la de comunidades autónomas enteras. Y vigésimo, el resultado innegable es que España avanza hacia un escenario electoral en el que habrá millones de nuevos ciudadanos con derecho a voto y un peso político exterior que nunca antes había existido, mientras que en paralelo se reduce el peso electoral de los españoles originarios. Desde hace décadas, la agenda globalista ha concebido la inmigración masiva como un instrumento de destrucción de naciones y de modificación demográfica que altere su naturaleza para sustituirla por una masa amorfa sin identificación con el país y fácilmente manipula. Si en el caso de Europa Occidental esa masa migratoria procede de África y Asia y de manera muy especial de países islámicos, en el caso de Estados Unidos tiene su origen fundamentalmente en Hispanoamérica. En todos los casos se cumplen los temores de Alexander Hamilton. Los recién llegados se identifican especialmente con sus países de origen. Intervienen en la política de su nueva nación en relación con sus viejos países. Pueden dividir a la comunidad nacional y, por lo tanto, no avanzan los intereses nacionales nuevos. Para remate, como señalaba Washington, en multitud de ocasiones no aportan nada especial que no puedan aportar los nacionales. Y desde luego, como indicó Jefferson, pueden contar con unas estructuras psicológicas y espirituales que choquen frontalmente con los principios democráticos. Ese peligro, que resulta evidente en Europa y en Estados Unidos, se multiplica de manera especial en el caso de España, que recibe conjuntamente ambos flujos migratorios. Así, más del 30% de los nuevos españoles son marroquíes, lo que implica un cambio demográfico en España que choca con su cultura y de manera muy especial con sus intereses nacionales, ya que Marruecos desarrolla una política agresivamente antiespañola que ahora apoyan centenares de miles de españoles de origen marroquí. Al mismo tiempo, España es objeto de una enorme inmigración hispanoamericana que viene favorecida por el deseo del Partido Socialista de cambiar el censo electoral. Utilizando la excusa de la guerra civil española y el franquismo, primero Zapatero y luego Pedro Sánchez, han abierto la puerta a la entrada de millones de extranjeros en el censo electoral. Quien ahora se dirige a ustedes ha conocido a centenares de solicitantes hispanoamericanos de la ciudadanía española. Independientemente de las razones que puedan existir para su concesión, ni uno solo tenía antepasados que hubieran combatido contra Franco o que se hubieran exiliado por motivos políticos durante su dictadura. Todos ellos, sin excepción, buscaban un pasaporte como el español que les permitiera acceder a la Unión Europea sin limitaciones y que abriera la puerta además a percibir prestaciones por las que no habían cotizado jamás, como es el caso de las pensiones no retributivas. Debe decírselo a la verdad que no era la única puerta falsa abierta a que extranjeros se valieran de los beneficios de la ciudadanía española. Por ejemplo, cuando se decidió otorgar la ciudadanía española a los descendientes de los judíos sefardíes expulsados de España en 1492, se pretendió compensar un drama histórico de hacía nada menos que cinco siglos. Sin embargo, muy pronto, abogados y rabinos sin escrúpulos morales estaban solicitando esa nacionalidad para judíos askenasíes que nunca estuvieron ni fueron expulsados de España, o incluso para hispanoamericanos que no eran judíos, que deseaban marcharse, por ejemplo, de un país como Venezuela y que podían pagar el certificado rabínico en los servicios legales encaminados a perpetrar un auténtico fraude de ley. Todo ello perjudicando a los verdaderos descendientes de los sefardíes expulsados en 1492. La situación actual resulta especialmente grave porque no hablamos de algunos miles de casos aislados y fraudulentos, sino de una política decidida del gobierno socialista encaminada a alterar totalmente el censo electoral. Aquellos que han visto a dirigentes socialistas moviéndose por Hispanoamérica e invitando a sus ciudadanos a convertirse en españoles, saben que aquí no se trata de compensar a los nietos de los republicanos, sino de crear un nuevo censo en que el voto clientelar vaya en la dirección que le marque el Partido Socialista. De los nuevos españoles, por denominarlos de alguna manera, se espera que voten a un Partido Socialista que tanto los ha ayudado a poner el pie en Europa y además con un pasaporte de la Unión Europea. Lo esperan y lo conseguirá. Mientras las encuestas realizadas en España se limitan a datos nacionales, el programa Labo lleva años avisando de este gigantesco fraude y de su efecto potencial en todo tipo de elecciones celebradas en España. Los nuevos españoles de Sánchez quizá ni siquiera vengan a vivir a España, pero votarán en un porcentaje no menor del 6% del censo electoral. Lo harán incluso en el extranjero y tendrán un peso mayor que el de comunidades autónomas enteras. Actuarán además en favor de quien les ha dado esa entrada en la política española sin exigir nada cambio y proporcionándoles por el contrario beneficios que jamás habrían imaginado. Es dudoso que a lo largo de la historia de la humanidad se haya podido comprar el voto de millones de personas con tanta facility and facility the natural of a nation have robots su futuro de forma tan sencilla anda. But it's what happens when the political immigration of a pace no obedece to benefit national, but interests totally bastard. But no, the frustration, and the poderosos much gigantic, is also because they contemplate the rodillas and put them in pieces. Les ha hablado César Vidal desde el exilio. Que Dios los bendiga!

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