La Voz de César Vidal

Editorial: ¿Ha fracasado la Constitution de 1978? - 18/02/26

César Vidal

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Por César Vidal.

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En el Editorial de hoy, César Vidal analiza el acto celebrado en el Congreso en homenaje a la Constitución de 1978, cuando está a punto de convertirse en la más longeva de la historia de España. Repasa los detalles del evento (presencias y ausencias de partidos nacionalistas, antiguos presidentes, tensiones internas en el PSOE y el simbolismo institucional) y lo usa como punto de partida para una reflexión de fondo sobre el llamado “régimen de la Transición”.

Vidal sostiene que la Transición no fue la culminación de una voluntad popular plenamente democrática, sino un pacto entre castas —las tradicionales y las nuevas— que dejó sembradas contradicciones: soberanía nacional teórica pero poder real concentrado en partidos, privilegios legales (Corona, clase política, Iglesia), una separación de poderes débil, un modelo autonómico con tendencia centrífuga, un sistema fiscal cada vez más asfixiante y un intervencionismo capaz de recortar libertades.

Reconoce, no obstante, que el periodo ha traído más prosperidad y libertad que etapas anteriores y que el cambio fue, en términos generales, pacífico. Pero argumenta que la codicia, la corrupción y la falta de democratización de las élites han llevado al sistema a una bancarrota moral, institucional y económica, con riesgo de colapso si continúa el deterioro.

Como salida, plantea una reforma profunda sin necesidad de un nuevo proceso constituyente: fin de aforamientos e inmunidades, recorte de privilegios, listas abiertas, derogación de acuerdos con la Santa Sede, reforma sindical, justicia independiente, recentralización de competencias clave (educación, sanidad y orden público) y control del gasto autonómico, fortalecimiento de la iniciativa popular, límites de mandatos, ley estricta de incompatibilidades, sometimiento real de la Agencia Tributaria al imperio de la ley, y una revisión del encaje internacional de España (OTAN/UE) junto a una oposición frontal a la agenda globalista. Cierra con una advertencia: sin cambios, España avanzará hacia un estado fallido y posibles turbulencias políticas y sociales.

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SPEAKER_01:

La voz con César Vidal desde el exilio.

SPEAKER_00:

Muy buenos días, very buenas noches, anda bienvenidos tochas ofidal, hoy is the miracles of 2026, and I dirige to the Hispanoparlans of ambassadors, to the situation at the one or other line of the Atlantic and del Pacific, and I think the lexit. Correct the air 1978 and concretamente the 6th, when se celebrate in Spanish approach of Constitution, con a participation of the 67,11% del censo, the project was aprobado for a 91,81% of the votes, with an 8,59% of votes in contract. This acceptable no tuve exception in Catalunya, where voting 67,6% of the Barceloneses, the 66,5% of the Leridanos, el 67% of the tarraconenses, and the 72,3% of the gerundenses. Se trataba de un fenómeno absolutamente desconocido hasta entonces en la historia de España. Por primera vez, el pueblo español refrendaba una constitución que había sido elaborada por izquierdas y derechas de consuno e incluso abriendo la puerta a los nacionalistas catalanes y vascos. Ayer se celebró en Madrid un acto en homenaje de la Constitución de 1978 a punto de convertirse en la más longeva de la historia de España. Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes. Primero, ayer se celebró en Madrid en las Cortes un acto en homenaje de la Constitución de 1978. Segundo, la Constitución de 1978 va a camino de ser la más longeva de la historia de España, ya que solo faltan 32 días para que supere la vigencia de la Constitución de 1876. Tercero, minutos antes de las 12 y media de la mañana, los reyes llegaron al Salón de los Pasos Perdidos, donde saludaron a los miembros del Gobierno, de las mesas de ambas cámaras, a los portavoces de los grupos parlamentarios and al jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijo. Iarto, como es habitual in this type of acts, estuvieron ausentes los miembros de partidos que se aprovechan de la Constitución but that no la aceptan, como es el caso de los diputados andas republicana de Cataluña, Gabriel Rufian, de la portavoz del Partido Nacionalista Vasco, Maribel Vaquero, de Miriam Nogueras de Junts and de Mercedes Aidpurúa de Bildu. Quinto, si estuvieron presentes algunos de los diputados y senadores de las primeras Cortes, como Rodolfo Martín Villa, Óscar Alzaga, Juan Barranco, José Miguel Orti Bordás, Virgilio Zapatero o Ramón Tamames, entre otros. Sexto, de los antiguos presidentes del Gobierno solo asistieron Felipe González y José María Aznar. Mariano Rajoy alegó motivos profesionales para no estar presente y José Luis Rodríguez Zapatero se encontraba en Venezuela. Séptimo, de manera bien llamativa, Felipe González estuvo sentado en el centro del hemiciclo en medio de los dos ponentes vivos de la Constitución, Miquel Roca Yuñén y Miguel Herrero de Miñón. Los tres, el pasado 21 de noviembre, recibieron la insigne orden del Toisón de Oro en el Palacio Real, junto a la Reina Sofía. VII, el antiguo presidente Aznar no ocupó un lugar al lado de Felipe González, sino que estuvo en la tribuna de autoridades junto a Carmen Calvo, presidente del Consejo de Estado, y la Fiscal General del Estado, Teresa Peramat. Noveno. Esta separación entre González y Aznar se ha interpretado como que González apareció como el presidente que consolidó la Constitución. De forma bien reveladora, Aznar no confirmó su asistencia hasta la misma mañana del acto, razón por la que supuestamente el rey no lo mencionó en su discurso, ya que desde el Congreso no habrían comunicado la presencia de Aznar a la Casa Real. En el curso del acto quedó de manifiesto la tensión existente dentro del Partido Socialista al saludar González de manera fría y rápida al presidente Pedro Sánchez. Un saludo que ponía de manifiesto la tensión existente entre ambos al haber afirmado recientemente González que en las próximas elecciones generales tiene intención de votar en blanco si Sánchez vuelve a ser el candidato del Partido Socialista. Un décimo. También de forma reveladora, Vox ha vuelto a reaparecer, aunque no su dirigente Santiago Bascal, aunque no es cierto como se ha llegado a afirmar, que no fuera la cita porque estaba en Israel. Duo décimo. De forma también muy reveladora, los presidentes autonómicos no estuvieron presentes en el acto, a excepción del presidente Castilla-La Mancha, Emiliano García Paje. Décimo tercero, si estuvieron presentes todos los diputados y senadores del Partido Popular ocupando los escaños de los ausentes partidos nacionalistas vascos y catalanes, los diputados de Podemos, que llevaban una camiseta exigiendo el cumplimiento íntegro de la Constitución, especialmente en materia de vivienda, con el mensaje y cumplirla pa' cuándo. Y decimo cuarto, tras el acto en el hemiciclo, los reyes inauguraron en el Congreso la exposición Constitución Española, nuestra Constitución más longeva, un recorrido visual por la historia y vigencia del texto de 1978. En contra de lo que se afirma con frecuencia, el régimen de la transición no fue un producto de la voluntad popular que pasó de una dictadura autoritaria a un sistema plenamente democrático. En realidad, fue el producto de un pacto entre las castas privilegiadas de siglos con unas nuevas castas aspirantes a alcanzar también esa condición. El acuerdo implicaba una limitación del carácter democrático del régimen que se reflejó con claridad en el texto constitucional. Cuestión aparte es que los entusiasmados votantes españoles no se percatarán de ello. Ese pacto significaba incurrir en no pocas y peligrosas contradicciones. Así, aunque se afirmaba la soberanía nacional, no es menos cierto que la acción política quedaba en manos de los partidos anders agentes sociales, convirtiéndose en casi imposible la tarea de influir in ellos. Igualmente, aunque se afirmaba la igualdad of the ley, desaparecía en relación con la casa real, los políticos or the Iglesia Católica. Esa situation iria empeorando con el paso del tiempo hasta el punto de que in the actuality in España hay muchas millones de personas who disfrutan de aforamiento. Igualmente, aunque se insistía in the existence of the distinct poderes del Estado, the cierto is that the separation was tan débil that in cual moment, yes. Igualmente, aunque se subrayaba la existencia de una sola nación, España, and su indiscutible unity, the situation of privilegio concedida a los nacionalismos catalán y vasco y la articulación de las comunidades autónomas permitía intuir el carácter centífugo que iba a tener la política futura. Igualmente, aunque se negaba el carácter confiscatorio de los impuestos, el sistema era tan caro que no costaba mucho imaginar que más tarde o más temprano se llegaría a una situación fiscal intolerable como la que España padece desde hace años. Igualmente, aunque se proclamaba la existencia de una serie de libertades, el intervencionismo que se concedía a los poderes públicos amenazaba con acabar con esa situación. A todo esto, bien es verdad que sin saberlo, el pueblo español le prestó su ascenso, guiado fundamentalmente por lo que le decían las fuerzas que se beneficiarían del texto constitucional. El respaldo de los ciudadanos a la Constitución en referéndum fue espectacular y superó lo obtenido por cualquier texto constitucional en la historia de España, a pesar de lo cual las contradicciones estaban ahí. Quizá, y no es poco, si las diferentes castas privilegiadas hubieran limitado sus ambiciones, su codicia, su creación de clientelas y, en consecuencia, su corrupción, el sistema podría haber funcionado razonablemente bien. Sin embargo, esa incapacidad para democratizarse ya provocó que el régimen estuviera en vías de descomposición en los últimos años del filipismo a mediados de la década de los años 90. La era Aznar, que ahora parece un verdadero espejismo, facilitado por sus buenos resultados económicos, insufló una década de supervivencia decorosa al sistema, pero no pasó, lamentablemente, de ser un paréntesis en medio de un proceso de deterioro creciente. Por su parte, los mandatos sucesivos de Rodríguez Zapatero, Rajoy y Sánchez solo han convertido en absolutamente innegable la confirmación de que el sistema es insostenible, y que las castas que se benefician de él no lo reformarán de la misma manera que un dueño de esclavos en la Cuba de 1850 no habría defendido el fin de la esclavitud, por muy legítimo y razonable que pudiera resultar. Así, el régimen constitucional español se haya condenado, y no solo por sus contradicciones, sino fundamentalmente por la ibris, la soberbia de los que se benefician de él. No puede negarse que el régimen de la transición ha implicado enormes ventajas en relación no solo con el franquismo, sino también con otros que lo han precedido históricamente. Nunca los españoles han tenido tanta libertad ni disfrutado de tanta prosperidad económica como durante el régimen de la transición. Tampoco en ningún momento de su agitada historia existieron tantas posibilidades de promoción social. Que las libertades quedaran gravemente limitadas en zonas de España como Cataluña y las Mascongadas, que la prosperidad no haya sido ni lejanamente la que hubieran podido obtener de no haber tenido que alimentar a castas privilegiadas, y que el pésimo sistema educativo, desde la primaria hasta la universidad, llegara la posibilidad de ascenso social de muchísimos, no invalida en absoluto ese juicio general. Los españoles pueden ser más viejos con este régimen, pero al menos de momento no son más pobres o menos libres que bajo el franquismo. Tampoco puede negarse que, salvo la violencia ocasional de la extrema derecha y la sistemática ligada a los nacionalismos vasco y catalán, la transición se produjo de manera pacífica y sin sobresaltos. No hubo ejecuciones masivas, ni asalto de dependencias públicas o privadas, ni en términos generales algadas callejeras. En ese sentido, no puede sorprender que muchos, especialmente en Hispanoamérica, tomaran como modelo de futuro para otras naciones lo que había sucedido en España, o que ahora el Secretario de Estado Marco Rubio haya indicado recientemente que es partidario de un proceso semejante en Venezuela. Si al fin a la postre el sistema ha fracasado y lo ha hecho además de manera penosa, se ha debido a la actuación de las mismas castas privilegiadas que le dieron el ser y que desde el principio se beneficiaron de él. De haber sido más inteligentes, de haber contado con una mayor visión de futuro y de haber renunciado a su extremada codicia, el sistema podría haberse prolongado razonablemente para evolucionar hacia formas mucho más democráticas. Ha sucedido todo lo contrario. Y en estos momentos, ese mismo sistema se encuentra al borde de la bancarrota institucional y económica simplemente porque su bancarrota moral fue ya un pecado original manifestado desde muy pronto. En 2010, los sindicatos europeos ya señalaron a los españoles UGT y Comisiones Obreras, en el curso de una reunión de la que los sindicalistas españoles no dieron la menor noticia y que acabó conociéndose por uno de sus compañeros europeos que España podía acabar derivando en un estado tal de desorden que los militares tuvieran que tomar el poder. Por muy pavoroso que resulte ese final, no es ni con mucho imposible de proseguir el deterioro que lleva sufriendo el sistema desde inicios del siglo XXI. La opción más deseable sería una reforma responsable de la Constitución que no tendría que implicar necesariamente un nuevo proceso constituyente, pero que permitiría salvar la presente situación e instaurar un sistema verdaderamente democrático. Las líneas indispensables de esa reforma serían, en primer lugar, la desaparición de la inmunidad y los aforamientos. En segundo lugar, la desaparición de trato privilegiado en el seno de las instituciones, impidiendo, por ejemplo, que las prestaciones sociales que percibe cualquier representante público sean mejores en lo relacionado con el periodo de cotización o las percepciones que las del resto de los ciudadanos. En tercer lugar, la desaparición de las listas cerradas, y aunque la existencia de las listas abiertas no es garantía de solucionar todo tipo de males, como algunos parecen creer, sí es verdad que debilitaría la posibilidad de los partidos de monopolizar de manera total la acción política. En cuarto lugar, la eliminación de los acuerdos con la Santa Sede y otras confesiones religiosas, ya que España tiene que respetar la libertad religiosa, pero cada fiel debe sostener a su confesión y no esperar que lo hagan otros. En quinto lugar, tendría que promulgarse una reforma de la ley sindical, derogándose las normativas que convierten a comisiones obreras y UGT en castas privilegiadas con las pésimas consecuencias de todos conocidas. Los sindicatos tienen que mantenerse única y exclusivamente de las cuotas de sus afiliados. En sexto lugar, tendría que establecerse una justicia verdaderamente independiente, extrayendo a los políticos del nombramiento de jueces, magistrados y fiscales y dejando estos en manos de la carrera judicial. En séptimo lugar, tendría que procederse a una reforma en profundidad del título 8 de la Constitución, procediéndose a la reintegración al Poder Central de competencias como las de educación, sanidad y orden público, y limitándose drásticamente el gasto y la posibilidad de endeudamiento de las comunidades autónomas, así como desarrollándose la manera de intervenirlas en caso de desobediencia a la ley. En octavo lugar, tendría que fortalecerse la ley de iniciativa popular, reduciéndose el número de firmas necesario para los proyectos debidos a esa iniciativa. En noveno lugar, el Tribunal Constitucional tendría que regresar a sus competencias legales, que son garantizar únicamente que no se quebranten las garantías otorgadas por la Constitución. En décimo lugar, habría de redactarse una nueva ley de incompatibilidades que impida la colusión entre el poder político y los poderes fácticos. En un décimo lugar, habría que proceder a un sometimiento de la Agencia Tributaria al Imperio de la Ley. No se trata solo de aquellos casos en que se ha procedido a la investigación fiscal de los disidentes del Gobierno de Turno, una actividad de la que ha llegado a japtarse en público algún ministro de Hacienda como Montoro, sino de la ausencia de defensa de los ciudadanos frente a actuaciones totalmente arbitrarias que han llevado al Tribunal Supremo a definir a España como un guantánamo fiscal y al Financial Times a calificar a la Agencia Tributaria como una banda de ladrones. En décimo lugar, resulta indispensable el reducir el número de mandatos a dos en todos los cargos electivos. En decimitercer lugar, España tiene que replantearse su lugar en el mundo, rechazando la dependencia de entidades como la OPTAN y afirmando su soberanía nacional o incluso planteando su salida de la Unión Europea. Y en decimocuarto y último lugar, España tiene que asumir una política clara y contundente de oposición férre a los principios de la agenda globalista si desea mantener los escasos jirones que aún le quedan de libertad, independencia y soberanía. Todas estas reformas resultan indispensables, aunque no constituyen ni mucho menos una garantía total de higienización del sistema. Ciertamente el peso cultural de siglos es muy grande sobre los españoles que siguen creyendo que la mentira y el hurto no son sino pecados veniales, que aceptan de buen grado torcer la ley en beneficio del poder, que tienen problemas para comprender la importancia de la separación de poderes, que nunca han desarrollado una cultura del trabajo de las finanzas como en las naciones protestantes, que aún se enfrentan con serias dificultades a la hora de comprender la relevancia de la educación and sigue en fiando en poderes superiores, en lugar de en su esfuerzo y preparación, la consecución de una serie de metas. De no producirse todos esos cambios, España no solo será, como ya es ahora, la nación en la que la línea Férre ha dejado de ser segura y el servicio eléctrico ya es insuficiente. No solo será la nación en la que la lengua común es orillada en el sistema educativo en favor de lenguas de comunicación infinitamente menos relevantes. No solo será la nación por la que entra la droga in Europa de manera más que destacada. No solo será la nación donde una banda de ladrones, como señaló el Financial Times en relación con los Buscabonus de la Agencia Tributaria, roba, expolia y esquilma a los ciudadanos en beneficio de las castas privilegiadas. No solo será la nación donde la sanidad pública es penosa y no cubre ni el dentista, ni la terapia psiquiátrica, ni más de una treintena de cánceres, entre otras dolencias. No solo será la nación donde el sistema educativo es deplorable and the universidad es tercermundista. No solo será la nación donde golpistas y terroristas ocupan un lugar en el Parlamento y en otras instituciones y viven del dinero público. No solo será la nación donde rara vez los políticos van a la cárcel por sus delitos, dando lo mismo que sean de izquierdas, de derechas o nacionalistas. No solo será la nación incapaz de tener una postura independiente in conflictos internacionales como el de Ucrania. No solo será todo eso ando, sino que se convertirá in aquello viajado desde atentos, es decir, convertirse in un Estado fallido. And the Constitution quiz comparta destino with which signs longevity, ser el marco legal of a destegimiento anda national that converting in the system and concludes with the collapse, with a period of terrible turbulences and enfrenti and quiz with a new dictator. But not for the disanimous or the frustration, and because of the poderos, it is also because they contemplate the rodillas, and the hour to the world.

SPEAKER_01:

Sección patrocinada mediante crowdfunding con el siguiente mensaje, Nuestro Señor Jesucristo, el único Dios verdadero, es misericordioso y nuestro Salvador.