La Voz de César Vidal
Si buscas información sin filtros, análisis profundo y el mejor contenido sobre actualidad política, económica y cultural, La Voz de César Vidal es tu programa.
Accede en César Vidal TV al programa completo, sin publicidad ni censura.
📌 Cada día, contenidos exclusivos:
✅ El Editorial de César Vidal: El momento más esperado del programa. Considerado en su día como el mejor instante de la radio española, sigue siendo hoy más vigente y candente que nunca. No hay mejor análisis político y social en ningún otro medio en español.
✅ Las Noticias del Día: El mejor boletín de noticias con la información que otros medios silencian, el análisis sin concesiones de César Vidal y la rigurosa información de María Durán.
✅ Despegamos con Lorenzo Ramírez – Todos los días el mejor análisis de economía y geopolítica de España.
CONTENIDOS EXCLUSIVOS EN CÉSAR VIDAL TV 👇
✅ Lunes: Así fue España, la mejor serie sobre la historia de España jamás emitida, con César Vidal y Lorenzo Ramírez. Además, mejora tu dominio del idioma con Palabras al Aire junto a Sagrario Fernández Prieto.
✅ Martes: Repaso sin concesiones a la economía en La Economía que se fue con el incomparable Roberto Centeno.
✅ Miércoles: Salud física en Vida Sana con Elena Kalinnikova y salud mental en La Psicoteca con Miguel Ángel Alcarria.
✅ Jueves: Descubre lo mejor de la literatura en La Biblioteca con Sagrario Fernández Prieto y acompaña a César Vidal en El Punto Nemo, donde cada semana hacemos desaparecer a los indeseables de nuestra sociedad.
💡 No hay otro programa igual en ningún medio en español.
📺 Disfruta del programa completo en exclusiva en www.cesarvidal.tv
La Voz de César Vidal
Editorial: La gran mentira de la creación de empleo por la industria militar - 13/04/26
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Escucha esta sección gratis, antes que nadie y sin publicidad, en César Vidal TV o en YouTube: https://youtu.be/M6PqvcTJgL8
En este editorial, César Vidal analiza el impacto real del gasto militar sobre la economía y el empleo, desmontando uno de los argumentos más repetidos por gobiernos y organismos internacionales: que la inversión en defensa genera puestos de trabajo. A través del ejemplo histórico de la guerra de Vietnam, muestra cómo el enorme gasto en armamento no solo resultó ineficaz militarmente, sino que además tuvo consecuencias devastadoras para la economía y el bienestar de los ciudadanos.
El programa examina diversos estudios académicos que demuestran que el gasto público en sanidad, educación o infraestructuras genera entre el doble y el triple de empleo que la industria armamentística. En el caso de Estados Unidos y Europa, se evidencia que cada millón invertido en defensa crea significativamente menos empleo que si ese mismo dinero se destinara a sectores sociales clave.
César Vidal también expone el caso europeo y español, donde el aumento del gasto militar no solo resulta menos eficiente, sino que además implica un coste de oportunidad enorme: recursos que podrían destinarse a hospitales, personal sanitario, educación o servicios públicos acaban invertidos en programas de armamento como el Eurofighter, el A400M o los submarinos S-80.
A lo largo del editorial, se denuncia el papel del complejo militar-industrial y los lobbies que impulsan este tipo de políticas, señalando cómo los beneficios de la industria armamentística se financian a costa del bienestar de los ciudadanos. El resultado, según el análisis, es una menor prosperidad, menos empleo y un deterioro de los servicios esenciales.
Un editorial imprescindible para entender la relación entre gasto militar, economía, empleo y políticas públicas, y para reflexionar sobre el uso real de los recursos del Estado en un contexto de creciente tensión internacional.
Saludo Y Marco Del Editorial
UNKNOWNGracias.
SPEAKER_02La Voz, con César Vidal, desde el exilio.
Vietnam Y El Coste Del Helicóptero
El Falso Argumento Del Empleo
Multiplicadores En Europa Y España
Espolio, Lobbies Y Decisión Ciudadana
SPEAKER_00Muy buenos días, muy buenas tardes, muy buenas noches y sobre todo muy bienvenidos a esta nueva singladura de La Voz. Soy César Vidal, hoy es el lunes 13 de abril de 2026 y me dirijo a los hispanoparlantes de ambos hemisferios, a los situados a uno y otro lado del Atlántico y del Pacífico y, como siempre, lo hago desde el éxito. Corría el año 1960 cuando el gobierno de los Estados Unidos decidió decidió realizar un envío masivo de helicópteros de guerra a Vietnam. La imagen de los helicópteros en el campo de batalla se popularizaría gracias al cine y a la televisión, convirtiéndola en mítica, pero a la vez ocultando la realidad histórica de su inmenso coste, de su terrible ineficacia militar y de las pavorosas consecuencias para los ciudadanos americanos. siete helicópteros con una sobrecogedora cifra de soldados muertos. La muerte en los helicópteros estuvo relacionada con casi la tercera parte de los muertos americanos en Vietnam. De entrada, muchos de los helicópteros fueron derribados por guerrilleros vietnamitas que se limitaron a utilizar arcos y flechas, es decir, la tecnología más primitiva que se pueda imaginar. Por añadidura, de las 6.414 muertes relacionadas con tripulaciones de helicópteros tan solo hasta el 17 de abril de 1971, 1.792 sucedieron con helicópteros situados en tierra y 4.662 con helicópteros en vuelo. De estas 4.662 muertes, 1.981, es decir, el 43%, no se debieron a la acción de fuerzas hostiles, sino a fallos de los aparatos. Como señalaría con amarga ironía Fletcher Prouty, si tenías helicópteros no necesitabas a un enemigo. Sabido es que la guerra de Vietnam concluyó con una brillante derrota militar para Estados Unidos, pero para colmo, el gasto en helicóptero, sumado al resto de gastos de la guerra de Vietnam, tuvo como consecuencia que el presidente Johnson se viera obligado a renunciar a un servicio de salud universal en Estados Unidos, quedando todo reducido hasta la fecha al Medicaid para pobres y al Medicare para mayores de 65 años. De aquella guerra solo se benefició un complejo militar industrial que ganó, eso sí, miles de millones de dólares con la fabricación de armamento. Un armamento que pagaron el dinero y la sangre del pueblo americano. En las últimas horas hemos tenido nuevas noticias sobre la realidad de las consecuencias que el gasto militar tiene sobre el empleo de una nación. Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes. Primero, uno de los principales argumentos que se utilizan para justificar el aumento de los gastos militares en los presupuestos estatales es la supuesta capacidad que la inversión de armas tiene en la creación de empleo. La realidad, por el contrario, es que los encargos a empresas de armas no son ni lejanamente la mejor de las inversiones que desde el sector público se pueden hacer para crear empleo en la economía de un país. Segundo, de hecho, hay otros sectores de la economía en los que dedicar los recursos públicos resulta muchísimo más eficiente para la creación de empleo. Tercero, así ha quedado de manifiesto en estudios, por ejemplo, como los realizados en el contexto de Estados Unidos por Heidi Peltier, investigadora del Political Economy Research Institute de la Universidad de Massachusetts, o el de 2023, realizado para el contexto europeo por Chiara Buenayuti, Paolo Maranzano, Mario Pianta y Marco Stameña, investigadores y profesores de la Universidad de Newcastle, la Universidad de Milán-Vicoca, y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de Florencia. Cuarto. En el primero de los citados estudios, Pelletier demuestra que cada millón de dólares de gasto militar en Estados Unidos crea 5,8 empleos directamente en las empresas de armas y 1,1 empleos indirectos en la cadena de suministro del sector de defensa. Es decir, que por cada millón de dólares de presupuesto militar para armamento se generan 6,9 empleos, en la economía americana. Quinto, también según este estudio, invertir esa misma cantidad en infraestructuras públicas tiene un multiplicador de 9,8 empleos por cada millón de dólares de gasto. Sexto, por su parte, esa misma cantidad empleada en salud tiene un multiplicador de 14,3, es decir, crea más del doble de empleos que el sector militar, mientras que en la educación, con un multiplicador para educación primaria y secundaria del 19,2% se crea hasta casi tres veces más empleo que en el gasto de defensa. Séptimo, en otras palabras, el empleo del dinero en áreas que verdaderamente afectan a los ciudadanos como la salud y la educación crea entre el doble y el triple de empleo que en la fabricación de armamentos. 8. El informe Army in Europe, Military Expenditures and their Economic Impact in Germany, Italy and Spain, de Bonaiuti, Maransano, Pianta y Stameña, realiza un análisis similar aplicando el cálculo del multiplicador en la economía del gasto público en defensa en algunas de las principales economías europeas como Alemania, Italia y España, en las que existe una industria militar con peso económico. 9. En En este estudio se analiza el efecto multiplicador del gasto de 1.000 millones de euros en una economía en cuatro sectores armamentístico, medioambiente, educación y sanidad. Los resultados del estudio muestran que los sectores, comparados con el armamentístico, generan mucho más empleo porque son actividades de servicios en la economía nacional con una relevancia menor en las importaciones, una menor necesidad de adquisición de insumos intermedios y una mayor intensidad de empleo. Décimo, cuando se compara el resultado de gastar mil millones de euros de dinero público o mil millones de dólares en el caso de Estados Unidos, En los sectores señalados, la conclusión resulta innegable. En todos los casos, sin excepción, se genera desde un 51% a un 306% más de empleo en aquellos sectores que no son el sector de la fabricación de armamentos. Un décimo. En las cuatro economías estudiadas, es la educación el sector en el que conviene dedicar más recursos públicos si el objetivo es generar puestos de trabajo, ya que se crea cerca del triple de empleos que en el sector armamentístico. Décimo, el sector de la salud y el del medio ambiente son también más eficientes en la creación de puestos de trabajo con valores en torno al doble de los que produce el sector armamentístico. Décimo tercero, en el caso de España, los estudios demuestran que en educación se genera un 150% más más empleos que en la industria militar con la misma inversión pública y en salud un 133% más. Décimo cuarto, nos sorprende que en el citado estudio relativo a Europa se afirme de manera taxativa que un mayor gasto militar está llevando a Europa por una trayectoria de menor prosperidad económica, menor creación de empleo y peor calidad de desarrollo de los países. Décimo quinto, cuando se desciende además a programas concretos de armamento se puede ver la manera en que su ejecución se lleva a cabo a costa de un terrible descenso del bienestar de los ciudadanos décimo sexto así por ejemplo el programa de eurofighter 2000 que cuesta 2.800 millones de euros equivale al gasto de 25 hospitales décimo séptimo así por ejemplo el programa de la de el avión a 400 509M de 5.018 millones de euros equivale a lo que cuestan 27.720 camas de hospital. Décimo octavo, así por ejemplo, el programa del submarino S-80 de 2.800 millones de euros permitiría pagar a 62.222 empleados de sanidad. Décimo noveno, así por ejemplo, el programa de carros de combate Leopard par de 2.800 millones de euros permitiría costear nada menos que 100.982 respiradores. Y vigésimo, los ejemplos resultan aún más escandalosos en el caso de programas más caros como los relacionados con portaaviones, misiles o armamento nuclear. En términos económicos, el gasto público es un gasto que tiene que ser realizado de acuerdo a criterios de oportunidad. En no otras palabras, tiene que estar dirigido a suplir necesidades verdaderamente imprescindibles de los ciudadanos y, en la medida de lo posible, a generar empleo, ya que el empleo contribuye a una mayor estabilidad y seguridad en la sociedad. Desde hace décadas se ha pretendido justificar las cantidades más que cuantiosas dedicadas al gasto militar con un argumento tan profundamente falso como el de que ayuda a la creación de empleo. Ciertamente, la fabricación de armamento crea empleo, pero lo hace de una manera que casi podría calificarse como ridícula en comparación con los empleos derivados de la sanidad o de la educación que multiplican por varios dígitos esos resultados. En otras palabras, la industria armamentística en Estados Unidos y en Europa crea inmensos beneficios para los fabricantes que derivan sus ingresos de lo que se arranca de los bolsillos de los ciudadanos. Pero esos beneficios inicios, en multitud de ocasiones provocados de manera artificial gracias a la acción de lobbies y de furcias mediáticas, son arrancados a los ciudadanos de a pie que los costean en áreas como el empleo, la salud o la educación. Por decirlo de otra manera, la industria armamentística prospera gracias al dinero que roba de la manera más directa al empleo, a la salud y a la educación del pueblo en uno de los actos más gigantescos del atrocinio que se se pueden contemplar a día de hoy. Es obligación indispensable de los ciudadanos el decidir si van a tolerar ese gigantesco espolio que va en contra de su presente, de su salud y de su futuro, o si por el contrario van a exigir a los políticos que empleen los recursos públicos en las verdaderas necesidades del pueblo y no en llenar los bolsillos de las oligarquías que se enriquecen con el derramamiento de sangre. Pero no se debe dejen llevar por el desánimo la frustración. Y es que a pesar de que los poderosos muchas veces parecen gigantes, es solo porque se les contempla de rodillas y ya va siendo hora de ponerse en pie. Mientras tanto, en el tiempo que han necesitado ustedes para escuchar este editorial, la deuda pública española ha aumentado en cerca de 7 millones de euros. Y cuando hoy concluya el día, Estados Unidos se habrá gastado cerca de 2.000 millones de dólares en la guerra de Irán, robándoselos por supuesto a los ciudadanos americanos en gastos tan indispensables como las infraestructuras, las pensiones, la educación o la sanidad. Muy buenos días, muy buenas tardes, muy buenas noches. Les ha hablado César Vidal desde el exilio. Que Dios los bendiga.
SPEAKER_01Sección patrocinada mediante crowdfunding con el siguiente mensaje. Nuestro Señor Jesucristo, el único Dios verdadero, es misericordioso y nuestro Salvador.